De limón

INT. SALA- TARDE

Una cálida luz entra por las ventanas de la sala cubiertas por las cortinas de gaza. La luz destaca más en la mesa de madera en donde una fina capa de polvo se hace visible. En la sala destacan estantes blancos llenos de libros y en el estante más alto destacan varias piezas de cerámica negra, un gran florero y varias láminas de plata repujada. MARINA, una mujer de 26 años, cabello azabache y ojos esmeralda entra en la sala. Se acerca y toma entre sus manos la gran vasija de cerámica. Sonríe. Se escucha un ruido a lo lejos y Marina dispone la vasija sobre el estante en donde lo encontró.

MARINA

¿Abue? ¿Abue? ¿Estás bien abue?

INT. PASILLO CASA- TARDE

Marina camina por un largo pasillo que se ilumina con la luz que emana de uno de los cuartos a su fondo Marina tropieza con el cable del teléfono que curiosamente se encuentra a mitad del pasillo sin una mesa. Marina lo toma y lo posa sobre una de las mesas cercanas. Las puertas del clóset de blancos se encuentran abiertos de par en par y Marina antes de cerrarlas se detiene a observar 4 manzanas rojas y un Danonino alineados perfectamente sobre una de las repisas. Marina se ríe y solo mueve su cabeza como negando. Llega al final del pasillo y entra al cuarto de la izquierda.

INT. CUARTO- TARDE

Marina observa a IRENE, una frágil mujer de tez de porcelana cuya piel se encuentra cubierta por manchas, arrugas y venas saltadas. El escaso cabello blanco de Irene se sujeta con dos grandes pasadores dorados. Irene busca con urgencia algo entre uno de los cajones de su tocador. Irene cada vez busca con más rapidez sin obtener resultado. Se para del banco en el que está sentada y tan rápido como sus pies lo aguantan camina hacia su cómoda en donde abre más cajones. Marina se acerca cautelosa y la toma del hombro.

MARINA

¿Abue? ¿Qué buscas?

IRENE

Ay señorita, todavía no estoy lista para la entrevista. ¡Qué pena que me vea tan fachosa!

MARINA

¿De qué entrevista hablas abue? Y estás igual de linda que siempre. Déjame ayudarte.

Marina carga el cajón y lo deja sobre la cama de Irene. Irene se sienta y comienza a buscar de nuevo.

IRENE

Ay señorita ahora no sé qué ponerme para la entrevista. Y yo sin encontrar mi fotografía con el maestro Chavez Morado. Si quiere espéreme en la sala.

MARINA

Abue pero ¿quién te va a venir a entrevistar? No hay nadie en la casa. Tu enfermera salió.

IRENE

No qué barbaridad ¡cómo fui yo a perder esa fotografía con el maestro Chávez Morado! Y ya casi me entrevistan. Oiga señorita, dígale a Teresa que le ofrezca algo de tomar. Tengo paletas de limón y Danonino. ¿Quiere una?

MARINA

No gracias, abue. El otro día que vine me enseñaste esa foto creo que la dejaste adentro de tu vasija. Voy por ella.

INT. SALA- TARDE

Marina llega a la sala y busca dentro de la vasija de cerámica negra, no encuentra nada. Comienza a buscar por todos los ornamentos que decoran uno de los estantes de la sala hasta que por fin, debajo de un libro de arte, encuentra una fotografía en blanco y negro. Marina sonríe al ver la foto que muestra a Irene de unos cuarenta años sonriendo ampliamente con un vestido ceñido que muestra su diminuta cintura. En sus brazos carga la gran vasija de cerámica que ahora adorna la sala. Y a su lado izquierdo se muestra el artista José Chávez Morado.

MARINA (GRITANDO)

Abue, ven. Ya encontré tu foto ven.

Marina se sienta sobre el sillón sujetando la foto. Se escuchan pasos lentos que se aproximan. Irene entra a la sala. Marina se para y la ayuda a sentarse en el sillón frente al que ella estaba sentada. Le entrega la fotografía a Irene y ésta no deja de sonreír. La sujeta y la pone en su pecho cerrando los ojos. Luego se para del sillón y se acerca a uno de los estantes. Carga como puede el florero y pone debajo de ésta la fotografía.

IRENE

Aquí la voy a guardar porque luego siempre me pierden mis cosas.

MARINA

Abue pero….

IRENE

Señorita y ¿cómo se llama usted?

MARINA

Me llamo Marina abue.

IRENE

Ay qué a todo dar ese nombre. Así se llamaba mi mamá. Bueno señorita y cuándo empezamos la entrevista. Ya estoy lista.

MARINA

Claro señora Irene, bueno dígame ¿cómo incursionó en las artes plásticas?